El Hombre de la Colina


Esta es la historia de un hombre mayor que solía bajar al pueblo desde la cima de una colina desde muy tempranas horas de la mañana; con sus ropas en mal estado y apariencia de indigente se sentaba en la plaza de la ciudad donde todas las personas del pueblo podían verle, luego al atardecer regresaba a lo alto de la colina donde se decía quedaba su casa.

Había quienes al ver al hombre solían darle un poco de dinero, mientras que otros daban algo de comer, al mismo que el resto solo hablaban para criticar el mal aspecto que daba el hombre para el pueblo.

Con el pasar de los años el hombre siguió haciendo lo mismo cada día hasta que sin saber cómo ya aquel hombre de mal aspecto se había convertido en parte de la rutina del pueblo, para todos ya era normal su presencia y cada día siempre había alguien que le diese de comer y de beber.

Un día el hombre extraño ya no bajó más al pueblo. Todos comenzaron a extrañarse y a preguntarse dónde podía estar, hasta que tras unos días sin saber más de aquel hombre decidieron subir la colina en su búsqueda, sin embargo quedarían sorprendidos al ver lo que encontrarían, se trataba de la tumba de un hombre la cual databa de hace varios años la cual tenía escrito en ella “Descansaré en paz el día que el pueblo se preocupe por alguien más que no sea ellos mismos”

 

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